Mientras Kansas City se prepara para recibir partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026, crece la preocupación por las altas temperaturas y la humedad que podrían afectar tanto a jugadores como a aficionados durante el verano.
En Texas, otra de las principales sedes del torneo y hogar de varias bases de entrenamiento, ya se analizan posibles medidas para enfrentar el impacto del clima extremo durante la competencia.





